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Etapas del Camino del Norte

Etapas del Camino del Norte

Las etapas mejor diseñadas para realizar el Camino del Norte. Atravesando las playas y las ciudades más bellas del Cantábrico.

El Camino del Norte: una ruta de 824 kilómetros

El Camino del Norte recorre aproximadamente 824 kilómetros desde Irún, en la frontera con Francia, hasta Santiago de Compostela, atravesando el País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia a lo largo de la costa cantábrica. La ruta se divide en 33 etapas, aunque cada peregrino puede ajustarlas según su ritmo y condición física. A diferencia del Camino Francés, las etapas del Norte se caracterizan por un perfil orográfico más exigente, con constantes subidas y bajadas que reflejan la accidentada costa cantábrica. Pero ojo, que la recompensa es bestial: paisajes de acantilados, playas salvajes, pueblos con encanto y una gastronomía de escándalo. Aquí van las etapas, con consejos prácticos de un hostelero que las ha recorrido mil veces.

Etapa 1: Irún – San Sebastián (25 km)

Empiezas literalmente en la frontera con Francia. El recorrido es una auténtica maravilla, con prados verdes y el Monte Ulía como testigo. Llegas a San Sebastián, que es posiblemente la capital gastronómica de España. Pero ojito con los precios — esto es territorio donostiarra, y aquí todo cuesta un ojo de la cara. Valorad bien dónde estáis y planned el presupuesto, que la ciudad lo merece pero os puede dejar la cartera temblando.

Etapa 2: San Sebastián – Zarautz (22 km)

Más suave que la etapa anterior, que era bastante exigente. Caminas por la costa entre dos de las localidades más bellas del norte. Los precios siguen siendo altos — estás en territorio Karlos Arguiñano, y aquí la calidad se paga. Pero el paseo es sumamente agradable, así que a disfrutar.

Etapa 3: Zarautz – Deba (21 km)

Sigues en paralelo al mar y pasas por localidades que se te quedan grabadas. Getaria es la joya: tienes el Museo Balenciaga y la historia de Juan Sebastián Elcano, el primer hombre en dar la vuelta al mundo. Los paisajes costeros son de los más memorables de todo el Camino.

Etapa 4: Deba – Markina (24 km)

Aquí entramos en el tramo más despoblado del Camino del Norte, junto con la etapa de Sobrado. Te adentras en el interior y llegas a Olatz, conocida como «la Suiza vasca». Hay un bar atendido por la propia propietaria que es una maravilla — muy recomendable parar, tomar algo y disfrutar del entorno. De esas paradas que recordarás.

Etapa 5: Markina – Gernika (25 km)

Llegas a la histórica Gernika. La Casa de Juntas es imprescindible para entender el País Vasco y su historia. Además, la gastronomía aquí es más barata que en Gipuzkoa, así que es un buen momento para darse un capricho sin que duela tanto.

Etapa 6: Gernika – Larrabetzu (16 km)

Etapa corta, no te confíes. Los desniveles son acusados y constantes, así que las piernas van a sufrir. Larrabetzu es un pueblo residencial tranquilo, ideal para descansar y recargar pilas.

Etapa 7: Larrabetzu – Bilbao (14 km)

Pasas por Lezama, la cantera del Athletic Club, así que si eres futbolero igual reconoces algo. Luego toca subir el Monte Avril, que es un poco tedioso — parece más largo de lo que realmente es, pero se hace pesado. Paciencia, que Bilbao te espera.

Etapa 8: Bilbao – Portugalete (13 km)

Importante: recomiendo IR POR LA MARGEN DERECHA DE LA RÍA. Es más corta (unos 12 km), tiene menos desnivel y además pasas por sitios con más interés histórico. Cruza el Puente Colgante de Portugalete, que es Patrimonio de la Humanidad. No te líes con la otra opción.

Etapa 9: Portugalete – Castro Urdiales (25 km)

Aquí otro consejo: mejor ir por la CARRETERA NACIONAL pasando por Ontón. Evitas Baltezana, que alarga la etapa innecesariamente. Castro Urdiales es una ciudad preciosa, con un casco histórico que enamora, pero en fechas señaladas (puentes, verano) se vuelve agobiante de gente. Planifica bien.

Etapa 10: Castro Urdiales – Liendo (19 km)

Este albergue municipal es, sin duda, el MEJOR ALBERGUE MUNICIPAL de todo el Camino del Norte. La hospitalera es increíble, te trata como en casa. El pueblo es tranquilo, perfecto para descansar. No te lo saltes.

Etapa 11: Liendo – Noja (19 km)

Pasas por Santoña, que es el paraíso de la anchoa. Si te gustan, aprovisionate. En verano esto es muy turístico, así que estate atento a las aglomeraciones. El paseo costero compensa.

Etapa 12: Noja – Langre (21 km)

PARADA CLAVE. Esta etapa es especial. La ruta que recomiendo es: Noja → Castillo → San Miguel de Meruelo → Bareyo → Ajo (ruta nueva y bellísima, mucho mejor que la que va por Güemes) → Galizano → Langre. Y al llegar, LANGRE WAYVE HOUSE, el albergue más lujoso de todo el Camino del Norte. Es mi favorito — precios razonables fuera de temporada alta, a 3 km de la playa de Langre, unas vistas impresionantes. De verdad, no os lo perdáis. Es de esos sitios que hacen especial el Camino.

Etapa 13: Langre – Boo de Piélagos (20 km)

El albergue de Piedad es toda una institución. Lleva más de 10 años funcionando y ofrece un servicio completo: instalaciones cuidadas, buena comida, higiene impecable y una calidez humana que te reconforta. Un clásico que nunca falla.

Etapa 14: Boo – Santillana del Mar (23 km)

Santillana del Mar es uno de los pueblos más bellos de España, sí, pero ojito: es un parque temático ultra-turístico. En temporada alta hay gente hasta en las tejas. La oferta gastronómica solo es decente entre semana — los fines de semana y festivos los precios se disparan y bajan la calidad. Visítalo, pero con ojo crítico.

Etapa 15: Santillana – Comillas (22 km)

Menos masificada que Santillana y con mejor oferta gastronómica. Además, tiene playa. Una sorpresa: los limoneros en Novales, que en Cantabria es algo poco común y llama la atención. El Capricho de Gaudí merece la pena.

Etapa 16: Comillas – Unquera (26 km)

A mitad de etapa pasas por San Vicente de la Barquera, que es una parada estupenda. Unquera tiene mejores precios que los pueblos de primera línea, así que merece la pena quedarse aquí en lugar de en la costa. El bolsillo lo agradece.

Etapa 17: Unquera – Llanes (26 km)

Entrada a Asturias, y con ella la sidra. Un truco: la sidra es más saludable y más barata que otras opciones para acompañar las comidas. Además, es la bebida local — forma parte de la experiencia. Aprovecha.

Etapa 18: Llanes – Ribadesella (30 km)

Llanes tiene un encanto tranquilo que engancha, a pesar de ser turística. Llegas al Río Sella, famoso por el Festival Internacional de Piragüismo. Si coinciden fechas, la zona estará petada — planned con antelación.

Etapa 19: Ribadesella – Colunga (20 km)

Colunga es la capital de las fabes y la sidra, aunque el dato curioso es que la manzana con la que hacen la sidra es francesa, no asturiana. La próxima vez que tomes una botella ya lo sabes.

Etapa 20: Colunga – Villaviciosa (17 km)

Esta etapa sirve para dividir la etapa larga de 37 km en dos partes más llevaderas. Pasas por la fábrica de El Gaitero, esa sidra dulce de toda la vida. Y aprendes el ritual: el culín se bebe de un trago, y el resto que queda en el vaso se tira para limpiarlo. Así funciona la sidra asturiana.

Etapa 21: Villaviciosa – Gijón (30 km)

NO COJAS EL AUTOBÚS. Rompe totalmente la dinámica del Camino. Gijón te recibe con cultura, vida nocturna y el barrio de Cimavilla, que es una pasada. Merece la pena llegar andando, aunque sea un día largo.

Etapa 22: Gijón – Avilés (25 km)

Avilés tiene el Centro Niemeyer y un casco histórico renovado muy chulo. Pero aviso: es mucho asfalto, porque son ciudades grandes. Las rodillas lo notan, así que cuida el calzado.

Etapa 23: Avilés – Muros de Nalón (23 km)

Capital de la angula. Si te gustan, aquí es el sitio. El albergue Casa Carmina es excelente, con un jardín espectacular que invita a quedarse una tarde entera a descansar.

Etapa 24: Muros – Soto de Luiña (19 km)

Cudillero es de esos pueblos que te paras a hacer fotos cada dos minutos: casas colgadas sobre la ría de postal. El terreno se suaviza, que se agradece después de tanto desnivel.

Etapa 25: Soto de Luiña – Cadavedo (19 km)

La ermita de La Regalina, sobre un acantilado, es uno de esos rincones que justifican todo el Camino. Además, atraviesas bosques autóctonos que son un regalo para los sentidos.

Etapa 26: Cadavedo – Luarca (25 km)

Luarca, «la Villa Blanca de la Costa Verde», te recibe con su puerto pesquero, su faro y un casco histórico que cuelga sobre el mar. De las localidades más bonitas de todo el recorrido.

Etapa 27: Luarca – Tapia de Casariego (20 km)

Última etapa íntegramente asturiana. Aquí el pulpo y la empanada ya te anuncian que Galicia está cerca. Disfruta los últimos kilómetros en Asturias.

Etapa 28: Tapia – Ribadeo (16 km)

Entras en Galicia y pasas por la Playa de las Catedrales — si coincides con marea baja, es espectacular. Ribadeo te sorprende con su arquitectura modernista, que no te esperas en una ciudad gallega.

Etapa 29: Ribadeo – Lourenzá (26 km)

Te adentras en el interior gallego. El Monasterio de Lourenzá, con su fachada barroca, es el hit de la etapa. El paisaje cambia, se vuelve más verde y cerrado.

Etapa 30: Lourenzá – Abadín (24 km)

Aldeas de piedra, hórreos por todas partes, verde, húmedo, vacas pastando y ese olor a eucalipto tan característico de Galicia. Esto es la esencia del rural gallego.

Etapa 31: Abadín – Vilalba (19 km)

Entras en la Terra Chá, llanuras que contrastan con todo el desnivel que llevas acumulado. La Torre de los Andrade domina el pueblo. Y el albergue As Pedreiras tiene un dueño que da conciertos — pregunta por ello, es toda una experiencia.

Etapa 32: Vilalba – Baamonde (20 km)

Terrenos llanos que te permiten llevar un buen ritmo. En Baamonde hay un castaño centenario que tiene una capilla dentro. Sí, has leído bien, una capilla dentro de un árbol. Hay que verlo para creerlo.

Etapa 33: Baamonde – Sobrado dos Monxes (32 km)

ETAPA LARGA, de las más duras. Aquí conectas con el Camino Francés en Sobrado. Y a partir de aquí, prepárate: la MASIFICACIÓN del Francés es real. Mi consejo: empieza muy tarde para evitar las aglomeraciones y duerme en albergues privados si puedes. El contraste con la tranquilidad del Norte es brutal.

Etapa 34 (extra opcional): Sobrado – Arzúa (22 km)

Confluencia total con el Camino Francés. Aquí ya compartes ruta con todos los peregrinos del Francés. El queso de Arzúa con denominación de origen es obligatorio probarlo.

Llegada: Arzúa – Santiago de Compostela (38 km)

Si te ves con fuerzas, puedes hacerla de una tirada. El Monte del Gozo es el primer punto desde donde ves la Catedral — ese momento se te queda grabado para siempre. Llegar a la Plaza del Obradoiro, asistir a la Misa del Peregrino y recoger la Compostela pone el broche de oro a esta aventura. Has recorrido más de 800 km por una de las rutas más bellas de Europa. Disfrútalo, te lo has ganado.

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